Usarlo con criterio
Privacidad, confianza y límites
Fulano separa el espacio, las conversaciones, la memoria y las credenciales operativas de cada cliente. Eso reduce cruces entre clientes, pero no convierte al servicio en un lugar adecuado para cualquier clase de información.
Qué conviene evitar
- Contraseñas, tokens, códigos de acceso, claves privadas o datos completos de tarjetas.
- Historias clínicas u otra información que exija protección legal especial.
- Instrucciones para eludir permisos, cupos, restricciones de red o reglas de seguridad.
- Datos de una conversación privada pegados en un grupo sin autorización de las personas involucradas.
Las consultas de inteligencia artificial y los embeddings de memoria usan proveedores externos administrados por Fulano. Los enlaces que el asistente lee también reciben solicitudes de red. Compartí sólo el contexto necesario para la tarea.
Dueño, chat privado y grupos
El dueño autorizado puede pedir cambios en nombre, tono o preferencias desde una conversación privada. Un participante de un grupo no obtiene por eso acceso al perfil, la memoria privada ni los permisos del dueño. En grupos, Fulano debe responder como participante y mantener privada la información que no pertenece a ese contexto.
Límites del asistente
Fulano puede equivocarse, interpretar mal una fuente o trabajar con información desactualizada. Para decisiones médicas, legales, financieras o de seguridad, usalo como apoyo y verificá con una fuente o profesional competente. Pedile enlaces, fechas y una separación clara entre hechos, inferencias y opinión.
La personalidad no cambia la autoridad: elegir un nombre más decidido o un tono más informal no habilita herramientas, no amplía el plan y no permite reescribir políticas administradas.